Bibliotecólogo por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Ha trabajado en la administración pública federal para la Dirección General de Bibliotecas del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. Además ha laborado en la iniciativa privada realizando diferentes proyectos en bibliotecas. Ha sido bibliotecario referencista y jefe de desarrollo de colecciones en la Biblioteca del Tecnológico de Monterrey, Campus Santa Fe. Así como también bibliotecario en el Centro de Investigación en Polímeros del Grupo Comex. Actualmente es documentalista en la biblioteca de la Universidad Autónoma Metropolitana. Temas de interés: búsqueda y recuperación de información, recursos electrónicos, Tecnologías de la información y sociedad, alfabetización informacional, desarrollo de colecciones y estudios en bibliotecología social.
Las guías del usuario o guías temáticas son herramientas que tienen la finalidad de ayudar al usuario a encontrar la información que necesita dentro de toda la gama de servicios y colecciones que ofrece una biblioteca. Este tipo de instrumentos no son nuevos, tienen su origen a principios de los años setenta con la propuesta en 1972 de Marie P…. Leer más »
El elemento fundamental de toda biblioteca, independientemente del tipo que sea, siempre es el usuario. Siempre ha sido así a lo largo de la historia. Sin embargo, en los últimos años el usuario en la biblioteca académica actual ha cambiado debido a muchos factores que han influido en su comportamiento informativo, en sus necesidades de información, en sus visitas a la biblioteca y en cómo interactúa ahora con los nuevos recursos informativos.
Este artículo intenta reflexionar sobre la posición de los bibliotecarios ante los temas políticos y sociales que afectan a la sociedad, pero haciéndolo fuera del mito de la neutralidad bibliotecaria, más bien desde la izquierda como una guía ideológica para manifestar una postura ante las injusticias y las desigualdades que día a día se van acrecentado por el avance de las políticas neoliberales, la voracidad empresarial y los mercados globalizados.
Entre las muchas patologías de la información, existe una que ha sido estudiada desde hace más de tres décadas, y me refiero a la ansiedad bibliotecaria. Un fenómeno que no ha pasado desapercibido por los profesionales de la información porque afecta directamente al usuario y a su comportamiento cuando se acerca por primera vez a una biblioteca o en el momento de solicitar ayuda aun bibliotecario.
Hablar de las bibliotecas académicas como elemento fundamental para la búsqueda y creación de nuevos conocimientos, no solo implica apreciar su papel en la conservación y organización de la información documental, sino también, valorar su importancia histórica en la revolución científica que sufrió Europa, y que afectó a las colonias de América, en los siglos XVI y XVII. Es en esa época cuando se crea y se desarrolla el Imperial Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco y su biblioteca académica, la primera de las Américas.
El paradigma de la comunicación académica ha ido cambiando a lo largo de los últimos diez años, principalmente por las grandes posibilidades que actualmente ofrece el internet y las tecnologías de la información. Algunas de estas tendencias son el acceso abierto, los repositorios institucionales, las métricas alternativas para medir el impacto de los autores y sus escritos, la publicación digital, y la autopublicación.
Los grandes desafíos profesionales y tecnológicos que las personas enfrentan actualmente en la sociedad han activado un incremento significativo en las demandas de información, lo que ha provocado una necesidad de cambio en la formación del bibliotecario de desarrollo de colecciones. Lo anterior ha evidenciado la necesidad de fortalecer algunas competencias clave que le permitirán no solo realizar de la mejor manera su trabajo, sino también, le serán de gran utilidad en la sociedad como individuo y profesionista de la información.
Nuestro mundo ha estado en un proceso de transformación estructural y social desde la década de los años setenta y con mayor fuerza en los noventa. Este cambio está asociado con la aparición de un nuevo paradigma tecnológico, basado en tecnologías de la información y de la comunicación, ha venido a revolucionar no solo la industria de las telecomunicaciones sino toda una gama de sectores en la sociedad que invariablemente repercuten en las actividades diarias de las personas.
Los recursos de información electrónicos tienen su origen, como muchas otros sistemas computacionales, en los desarrollos informáticos que surgieron en los años sesenta. La mayoría de estos recursos fueron pensados explícitamente para facilitar el almacenamiento y la recuperación de información. El principal motivo por el cual surgieron fue para optimizar su disponibilidad, pero no sólo por parte de los profesionales de la información, sino también pensando en las necesidades de las demás personas.
El enorme impacto que están teniendo las tecnologías de información y comunicación (TIC) en la sociedad, se ha caracterizado principalmente por el rápido cambio tecnológico provocado por la innovación continua en los sectores de las telecomunicaciones y la informática. Esta innovación tecnológica se ha ido incrementando paulatinamente en las últimas dos décadas, sin embargo, su verdadero origen se encuentra en los años setenta con la revolución tecnológica y el cambio de paradigma que provocó en materia de información y comunicación.