Competencias en investigación científica: formando investigadores (Parte I)

Al hablar la formación de los estudiantes, en especial de aquellos que tienen la fortuna de acceder a un programa de educación universitaria, es inevitable que venga a la mente el pensar en el tema de la investigación científica.

Aunque en la actualidad la formación universitaria cada vez más tiende a la educación profesionalizante, que prepara eficientemente y de una manera adecuada a los universitarios para enfrentarse ante los retos de la vida profesional, no se puede olvidar la importancia que tiene el desarrollar las competencias adecuadas en el campo de la investigación científica en cada uno de los campos del conocimiento humano.

En relación con el tema de las competencias para la investigación, es se suma importancia el esclarecer claramente el concepto de investigación y, por otro lado, cuales son las competencias necesarias para que un miembro de la comunidad universitaria cuente con las herramientas y habilidades necesarias para afrontar los retos que les presente la formación universitaria. En éste post se pretende comprender el impacto que tiene en el campo universitario el ser competente en el área de la investigación científica, así como en la alfabetización informativa.

La investigación

Sobre la importancia de la investigación, Ruíz Ramírez recuerda que “en el mundo actual, el verdadero ejercicio de la libertad y la soberanía está en el conocimiento, se necesita la ciencia para disminuir los límites de la ignorancia y aumentar la capacidad para resolver los problemas. Un mejor estándar de vida puede lograrse en un país que disponga de recursos humanos altamente adiestrados formados en centros capaces de crear conocimientos y de formar profesionales imaginativos que puedan innovar y crear”. (Ruíz Ramírez, J., 2010)

Como se puede apreciar en el párrafo anterior, no basta sólo con saber acceder a la información, sino que además se debe de contar con las competencias adecuadas para saber que se debe de hacer con esos datos adquiridos para resolver una necesidad y así, estar en condiciones de tomas una decisión adecuada al momento de enfrentarse al campo de la investigación.

investiga2Tal como lo mencionan Montes de Oca y Manchado en su trabajo de investigación, siguiendo las ideas de Delors: “Entre las misiones y funciones reconocidas a la educación superior se encuentran: promover, generar y difundir conocimientos por medio de la investigación y, como parte de los servicios que ha de prestar a la comunidad, proporcionar la preparación técnica adecuada para contribuir al desarrollo cultural, social y económico de las sociedades, fomentando y desarrollando la investigación científica y tecnológica a la par que la investigación en el campo de las ciencias sociales, las humanidades y las artes creativas”. (Montes de Oca y Machado, 2009)

Afirman éstos investigadores cubanos que “formar profesionales que utilicen los métodos de la ciencia para transformar la realidad es un imperativo, sin embargo su materialización en la práctica dista mucho de satisfacer las aspiraciones declaradas”. Y continúan diciendo que: “lograr dichas metas presupone una valorización mayor del componente o dimensión investigativa en todo el proceso de formación universitaria, así como una revisión del escenario de la formación y la necesidad de la interdisciplinariedad y transdisciplinariedad en el currículo, para concebir el desarrollo de habilidades investigativas como habilidades profesionales comunes de las diferentes carreras universitarias aunque, cada cual, con sus particularidades”. (Montes de Oca y Machado, 2009)

De acuerdo a la afirmación anterior, “apropiarse del método científico como objetivo educativo y por ende desarrollar habilidades investigativas, no puede lograrse sólo a través de cursos dedicados a la metodología de la investigación, y si bien, a partir de algunas disciplinas «integradoras» y de determinadas estrategias curriculares se alcanzan modos de actuación profesional vinculados con la dimensión científico técnica, es evidente que se deben aprovechar mucho más las potencialidades de todas y cada una de las disciplinas y asignaturas de manera que las habilidades investigativas verdaderamente se constituyan en modos de actuación de los futuros egresados, base esencial del desarrollo profesional”. (Montes de Oca y Machado, 2009)

En relación al tema de la formación de los investigadores, Roig Vila (2008) resalta la importancia que la educación ha tenido que afrontar múltiples desafíos a lo largo de la historia. Uno de los principales bien puede ser la creación y la transferencia de conocimiento. “La información no es per se conocimiento, éste se basa en la información, pero se nutre, además, de no pocas dosis de raciocinio y, por qué no, de “racionamiento”.

Continua diciendo que “la información ha constituido una materia prima esencial que se produce, se reelabora, se transforma y se comercializa […]  A lo largo de la historia se produce, de hecho, una redefinición del concepto de cultura e, incluso, del de Educación –incluido, la educación universitaria—“. (Roig Villa, R., 2008)

Así, el autor antes mencionado concluye diciendo que “debemos afrontar el reto de desarrollar acciones continuadas tendentes a dar satisfacción, en términos de enseñanza permanente, innovación e investigación, pero también desarrollo y consolidación, al cambio acelerado que caracteriza la sociedad del conocimiento y de la comunicación. Así que desarrollar nuevos entornos docentes/discentes (Lewis & Romiszowski, 1992; Cebrián de la Serna (coord.), 2000 citado por Roig Villa, R. 2008)

Volviendo al tema de la importancia de la investigación, Ruíz Ramírez (2010) nos recuerda que “una de las funciones fundamentales de la Universidad es propiciar la generación de nuevos conocimientos mediante la investigación científica, tecnológica, humanística y social”. (Ruíz Ramírez, J., 2010)

Sigue diciendo el mismo autor que “La investigación estimula el pensamiento crítico, la creatividad y es a través de ella, que el proceso de aprendizaje se vitaliza y se combate la memorización, que tanto ha contribuido a formar profesionales pasivos, pocos amantes de la innovación, con escasa curiosidad e iniciativa personal. La investigación es de importancia vital en los estudios de postgrado, no es posible tener egresados de alto nivel si no se investiga”. (Ruíz Ramírez, J., 2010)

En la siguiente entrega, se continuará analizando el tema desde la siguiente pregunta:  ¿cómo se puede aportar a la formación en investigación científica?

Los espero el mes entrante ¡No se lo pierdan!

Fuentes Consultadas:

Montes de Oca Recio, N., & Machado Ramírez, E. F. (2009). El desarrollo de habilidades investigativas en la Educación Superior: un acercamiento para su desarrollo. Humanidades Médicas, 9(1), 0-0. Recuperado el 1 de octubre de 2014, de http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S1727-81202009000100003&script=sci_arttext&tlng=pt

Roig Vila, R. (2008). De la investigación al conocimiento: reflexiones en torno a la innovación para la mejora del conocimiento educativo actual. Marfil. Recuperado el 01 de octubre de 2014, de http://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/11903/1/articulo%201%202008.pdf

Ruíz Ramírez, J. (2010). Importancia de la investigación. Revista Científica, 20(2), 125–125. Recuperado el 9 de agosto de 2016, de http://www.scielo.org.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0798-22592010000200001

 

Sobre Julián Ochoa García

Profesor Universitario en la Universidad Panamericana Campus Guadalajara. Titular de las materias: Tecnologías de Información y Comunicación. Producción y Evaluación de Software Educativo. Métodos de Investigación Pedagógica. Nuevos Medios Periodísticos. Redacción Científica e Investigación Documental. Diseño y Elaboración de Recursos Didácticos. Profesor de Posgrados en el área de: “Desarrollo de Habilidades Informativas”. “Recursos Académicos para la Investigación”

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