En Ecuador febrero es el mes de abogados, médicos, periodistas y por supuesto mes de nosotros los bibliotecarios. A todos los que ejercen estas profesiones les une un referente: Eugenio Espejo, personaje de la época colonial y de la patria reconocido por sus escritos y actividad intelectual en estas disciplinas, pero también reconocido históricamente como “El Precursor”, pues historiadores y biógrafos han registrado y aun registran que sus ideas políticas de finales del siglo XVIII influyeron en los actores y acontecimientos del proceso de lucha por la independencia de España de la Real Audiencia de Quito hace aproximadamente 200 años en los inicios del siglo XIX.
Según Leopoldo Benítez Vinueza (1), Eugenio Francisco Xavier de Santa Cruz y Espejo o simplemente Eugenio Espejo fue bautizado en Quito el 21 de febrero de 1747. Es entonces por esta fecha que cada año en ese día celebramos en Ecuador, el día clásico del abogado, del médico, del periodista y en lo que a nosotros nos concierne el día del bibliotecario.
Mucho se ha escrito de Eugenio Espejo, de su vida y de su pensamiento, se ha escrito del Espejo periodista por ser el editor del primer periódico de lo que hoy es Ecuador “Primicias de la Cultura de Quito”, del médico por sus escritos: “Reflexiones acerca de las viruelas” y “Memoria sobre el corte de quinas” (cascarilla) utilizado para combatir la malaria o paludismo y del abogado por su “Voto de un Ministro Togado de la Audiencia de Quito” y otros escritos , sus obras han sido y siguen siendo científicamente estudiadas y comentadas, pero del Eugenio Espejo bibliotecario, poco se ha dicho.
Los siguientes párrafos se basan en una primera, ligera, breve, nada técnica y sin rigurosa revisión de bibliografía sobre Eugenio Espejo, que solo pretende sembrar en los bibliotecarios algunas inquietudes y referencias para un posterior estudio, necesariamente más profundo y extenso del Eugenio Espejo bibliotecario público. Rol ejercido casi al final de su vida y que no ha sido todavía suficientemente investigado ni documentando, pues sus biógrafos apenas hacen cortas referencias a este hecho.
Leonardo Loayza (2) menciona que “…sobre esta etapa en la vida de Eugenio Espejo, tan importante para nosotros como bibliotecarios, los investigadores no han ahondado en mayores detalles; solo se mencionan muy breves pasajes…”.
Agrega Loayza que quien más ha escrito sobre esta faceta de Espejo es el alemán E. Keeding (3) para quien nuestro personaje en 1779 ya trabajo o revisó las bibliotecas de conventos y de personas privadas de Quito.
Philip Astuto (4) por su parte nos aporta con el siguiente dato: “Al solicitar el cargo de bibliotecario en 1781, mostro su certificado de limpieza de sangre…”., es decir lo solicito diez años antes de ser nombrado.
Arturo Andrés Roig (5) comenta que la Junta de Temporalidades que administraba los bienes de los Jesuitas expulsados en 1767 movió al estado español a crear con las bibliotecas de esta congregación religiosa, bibliotecas públicas, creándose en Quito en 1787 la hoy Biblioteca Nacional en ese entonces Biblioteca Pública de Quito.
Para ese entonces Espejo enfrentaba prisión y juicios por su actividad política, viaja a Bogotá a ejercer su defensa jurídica y sale sobreseído ante las autoridades españolas.
A su regreso de Bogotá y según Carlos Paladines (6) en noviembre del año 1791,” es nombrado Director de la primera Biblioteca Pública de Quito, aunque el nombramiento oficial llegó a mediados del siguiente año en mayo de 1792”.
Isaac J. Barrera (7) en 1943 en el prólogo al volumen IV “Espejo” de la serie Clásicos Ecuatorianos, editado por la Comisión de Propaganda Cultural del Ecuador señala que “Para que la entrada al periodo de la serenidad fuera completa, el Gobierno colonial le encargó organizar la Biblioteca Nacional, enorme acervo de libros que estaba perdiéndose después de la salida de los jesuitas”.
Colocar a Espejo entre libros era preservarle de todo otro pensamiento que pudiera confinar en las antiguas aficiones polémicas y panfletarias”, apreciación que permite armar más de una conjetura de porque se le asignó el cargo de bibliotecario.
Loayza (8) citando a González Suarez indica que la biblioteca de los jesuitas llegó a pasar los 40.000 libros y que Espejo recibió 14.892 volúmenes.
Acusado de subversión en 1795 “fue detenido en la misma Biblioteca Pública” indica Roig (9), y a los pocos meses Eugenio Espejo falleció.
Loayza (10) nos dice que posesionado como nuevo bibliotecario el señor don José Salvador, se realiza inventario de la Biblioteca Pública, se encuentran faltantes y se acusan a Eugenio Espejo, su hermana Manuela y a su esposo José Mejía Lequerica como responsables del mismo. Para finalizar, en su testamento Eugenio Espejo reclama el pago de su salario como bibliotecario que jamás lo recibió durante el tiempo que estuvo al frente de la Biblioteca Pública de Quito y dispone del mismo pagar sus deudas.
Eugenio Espejo no debió ser el primero en ejercer labores de bibliotecario en lo que fue el territorio de la Real Audiencia de Quito, hoy Ecuador, pero si fue el primer director de la Biblioteca Pública de Quito y este hecho explica el que nuestra Biblioteca Nacional lleve su nombre y el que a la fecha de su natalicio la consideremos el día nacional de los bibliotecarios ecuatorianos.
Para finalizar aquí les comparto este video sobre Manuel Chusig o Francisco Eugenio de Santa Cruz y Espejo.
¡Feliz día del bibliotecario 2013!, hoy 21 de febrero a todos los colegas de mi país.
Bibliografía
- Astuto, Philip, Eugenio Espejo, reformador ecuatoriano de la Ilustración, Quito, Campaña Nacional por el Libro y la Lectura, 2003
- Biblioteca Ecuatoriana Clásica, Tomo 12 “Precursores”, Quito, Corporación Editora Nacional, 1989 (Reedición de la Biblioteca Ecuatoriana Mínima).
- Historia de las Literaturas del Ecuador, Tomo 2 Literatura de la Colonia, 1700-1767 / 1767-1830, Quito, Universidad Andina Simón Bolívar, Corporación Editora Nacional, 1987
- Keeding, Ekkerhart, Surge la nación: la Ilustración en la Audiencia de Quito, Banco Central del Ecuador, 2005
- Loayza, Leonardo, Los libros de Eugenio Espejo (Catálogo), Quito, Banco Central del Ecuador, 1999.
- Paladines, Carlos, Eugenio Espejo: pensamiento fundamental, Quito, Campaña Nacional por el Libro y la Lectura, 2007
- Santa Cruz y Espejo, Francisco Javier Eugenio, El nuevo Luciano de Quito, prólogo del señor Isaac J. Barrera; texto establecido y anotado por el Padre Aurelio Espinosa Pólit S.I, Clásicos Ecuatorianos ; vol. IV Espejo, Quito, Imprenta de Gobierno, 1943.
Referencias
(1) Precursores, Biblioteca Ecuatoriana Clásica, tomo 12 p. 11-12
(2) Los Libros de Eugenio Espejo, ver punto 4. Espejo bibliotecario
(3) p. 273 y siguientes en las que hace un estudio sobre la biblioteca de Espejo.
(4) Eugenio Espejo: reformador ecuatoriano de la Ilustración, p. 79
(5) Eugenio Espejo, En: Historia de las Literaturas Ecuatorianas, tomo 2, p. 206
(6) Eugenio Espejo: pensamiento fundamental p. 51
(7) p. xvii-xviii
(8) Op cit.
(9) P. 207
(10) Op cit.