La evaluación siempre formará parte fundamental para valorar o apreciar determinado fenómeno enmarcado en algún contexto específico; bajo esta premisa la Alfabetización Informativa no queda excluida de ser evaluada desde distintos enfoques y con ello medir resultados, para contribuir y construir soluciones, así como para orientar la toma de decisiones de aquellos que desarrollan o planeen dicha actividad.
Inicialmente los estudios acerca de la evaluación de ALFIN se centraban en números exactos y representación de datos muy concretos, es decir, cuántos alumnos asistieron, cuántos cursos se impartieron, etc. Fue en la década de los 80’s que nuevos estudios propusieron llevar la evaluación de la ALFIN un paso mas allá, se proponían evaluaciones que estuvieran centradas en los procesos de aprendizaje, por ejemplo, se sugería aplicar un examen previo al curso y después de este, para conocer las habilidades de los estudiantes y el avance obtenido.
En una etapa posterior (90’s) se dio impulso por parte de diversas agencias a la acreditación de programas de ALFIN en universidades y con ello una evaluación de los mismos para ofrecer una mejor preparación a los estudiantes.
Recientes estudios han profundizado en la evaluación de programas de ALFIN y destacan autores como Julien (2003), Larkin y Pines (2005) solo por mencionar algunos; todos ellos se guían por la tendencia de realizar la evaluación a través de pruebas antes y después de los cursos y hacer estudios comparativos de progreso.
Al momento de realizar una evaluación se deben seguir ciertos pasos, de acuerdo con Dieterich (1996) el camino a seguir es:
- Determinar el tema de la investigación: el aprendizaje de la ALFIN
- Establecer el objeto de estudio: tratará de analizar científicamente un fenómeno real, objetivo y comprobable
- Elaborar el marco teórico indispensable para producir conocimiento científico nuevo
- Redactar los objetivos de la evaluación
- Proceder a formular una hipótesis
- Contrastar la hipótesis
- Seleccionar los métodos, técnicas y los instrumentos a utilizar para recabar los datos
Si bien es cierto que los objetivos de una evaluación de ALFIN pueden ser particulares, también es cierto que existen directrices y modelos que podemos retomar, por ejemplo, la IFLA (2004), que establece ciertos criterios a tomar en cuenta pero centrado exclusivamente en el aprendizaje:
- Evaluación diagnóstica. Muestra el punto de partida de los estudiantes, evalúa el conocimiento y las habilidades antes de diseñar la instrucción.
- Evaluación formativa. Recoge información del proceso y permite proveer de retroalimentación al estudiante y ajustar la metodología al profesor.
- Evaluación sumativa. Muestra los resultados finales obtenidos tras la intervención.
Por su parte la ACRL (2005) considera tres aspectos que deben ser fundamentales al momento de evaluar, estos son:
- La evaluación de programas y el profesorado.
- Los resultados del aprendizaje.
- Transferibilidad, es decir, recurrir a aquellos modelos de programas ALFIN ya comprobados e implantarlos en otras instituciones o en otros cursos.
Además de algunos otros modelos, lo importante de ellos es valorar aquellos elementos que serán los objetos a evaluar del programa de ALFIN, así como estandarizar la manera de medir esas habilidades.
Por su lado Meneses (2011) destaca que la finalidad de la evaluación de la ALFIN en universidades debe:
1. Definir las metas, objetivos y resultados del proceso de ALFIN en la universidad.
2. Seleccionar aquellas habilidades informacionales más críticas que deba desarrollar la ALFIN en el contexto universitario, sin dejar de prepararlas todas.
3. Elegir el modo más idóneo de llevar a cabo la enseñanza de la ALFIN, de manera que se consiga la calidad y la transformación esperadas en la comunidad universitaria.
4. Enseñar y medir en consecuencia con esos temas y procedimientos de actuación.
Si bien está enfocado en el contexto de instituciones de educación superior, me parece que podemos adaptarlo y extrapolarlo hacia otros niveles sin mayor dificultad y dado que la ALFIN está inmersa en un contexto educativo deben considerarse tres elementos a evaluar: aprendizaje de los alumnos, docente, los recursos didácticos y la interacción que hay entre estos.
Podemos encontrarnos con una gran variedad de métodos y técnicas de evaluación de Alfabetización Informativa, a partir de los cuales podemos diseñar nuestra propia evaluación, existen principalmente dos tipos de métodos según Durgan y Hernon (2002):
- Directos:
- Cuantitativos: incluyen los análisis de contenidos (evaluación de tesis, los test antes-después)
- Cualitativos: incluyen los portafolios desarrolladores, conversaciones dirigidas, etc.
- Indirectos:
- Cuantitativos: exámenes generales
- Cualitativos: se incluyen entrevistas grupales, autoevaluación, la observación, etc.
En cuanto a técnicas entre las más utilizadas se encuentran (Meneses 2011):
El Portafolio
El cual es una colección de trabajos elaborados por el estudiante, en los cuales se ve reflejadas las estrategias que utiliza para la organización y desarrollo de una tarea, así como la autonomía y el pensamiento crítico que puede llegar a desarrollar, es decir, aprenden a aprender.
El mapa conceptual
Una técnica para captar lo más significativo de un tema, representado en un esquema de acuerdo a una estructura y con sus distintas relaciones. Esto permite desarrollar la organización de ideas.
Los Pre y Post test
Se valen de cuestionarios que pueden ser diseñados con preguntas abiertas o cerradas, con respuestas verdaderas o falsas, etc. dependiendo de cuál sea el fenómeno a evaluar.
Como su nombre lo indica se realizan antes y después de la implementación del programa y son las herramientas más populares en los estudios de evaluación de ALFIN.
El diario reflexivo
El estudiante reflexiona y escribe sobre el propio proceso de aprendizaje, con lo cual hace un auto análisis con tres preguntas básicas: ¿qué has aprendido de nuevo con esta tarea o después de esta sesión de clase? ¿cómo lo has aprendido? y ¿qué sentimientos me ha despertado el proceso de aprendizaje?
Grupos focales
Son discusiones estructuradas en las cuales un grupo pequeño de personas dirigidas por un facilitador discuten sus percepciones, actitudes, opiniones y experiencias.
La evaluación y todos los procesos involucrados pretenden mejorar aquellos programas de ALFIN y como bien menciona Burkhardt (2007), los estudios de evaluación capturan las tendencias y resultados específicos que se encuentran inmersos en una localidad o universidad particular, estos resultados pueden compartirse, las experiencias de cada programa de ALFIN enriquecerán y permitirán desarrollar referentes teóricos que fundamentan el avance de esta actividad.
Finalmente es importante recalcar que no existe una sola forma de evaluación correcta para todas las situaciones, sino que existen diversas formas que pueden funcionar en situaciones similares.
Bibliografía consultada y/o recomendada
- ACRL. Agenda para la investigación en instrucción bibliográfica y alfabetización informacional. (2005). Anales de la Documentación. Vol. 8, p. 275-283.
- Burkhardt, J. M. (2007). Assessing Library Skills:A First Step to Information Literacy. Portal: Libraries and the Academy. 7 (1), p. 25-49.
- Crawfors, J. The culture of evaluation in library and information services. Oxford: Chandos, 2006.
- Dieterich, H. (1996). Nueva guía para la investigación científica. Planeta: México. Disponible en: http://www.ceuarkos.com/heinz.pdf
- Dugan, R. E. y Hernon, P. (2002). Outcomes Assessment: Not Synonymous with Inputs and Outputs. The Journal of Academic Librarianship. 28 (6), p. 376-380.
- IFLA. Directrices para la evaluación de la alfabetización informativa [en línea]. 2004. Disponible en: http://archive.ifla.org/VII/s42/pub/IL-guidelines2004-s.pdf
- Larkin, J. E y Pines, H. A. (2005). Developing information literacy and research skills in introductory Psychology: a case study. The Journal of Academic Librarianship. 35 (1), p. 40-45
- Larraz Rada, V. (2008?). Evaluación diagnóstica del nivel de alfabetización informacional en la Universitat D’Andorra. Disponible en: http://www.peri.net.ni/pdf/documentosALFIN/Evaluaciondiagnostica.pdf
- Licea de Arenas, J. (2007). La evaluación de la alfabetización informacional. Principios, metodologías y retos. Anales de la Documentación. Vol. 10, p. 215-232. Disponible en: http://revistas.um.es/analesdoc/article/view/1161/1211
- Meneses Placeres, Grizly. (2008). La evaluación en la alfabetización informacional en el contexto de la educación superior: aproximación teórica. Biblios, Abril-Junio, 1-11. Disponible en: https://docs.google.com/viewer?url=http%3A//www.redalyc.org/pdf/161/16103102.pdf&chrome=true
- Meneses-Placeres, Grizly, & Pinto-Molina, María. (2011). Alfinev: Modelo para evaluar la alfabetización informacional en la educación superior en Cuba. Investigación bibliotecológica, 25(55), 81-106. Disponible en: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0187-358X2011000300004&lng=es&tlng=es
Hola Claudia, soy estudiante uruguaya de la Licenciatura de Bibliotecología realizando un seminario sobre ALFIN EN EL QUE AÑANA VEREMOS FORMAS DE EVALUAR LOS CURSOS DE LOS PROGRAMAS DE alfin.
Me encontré con tu artículo que me gustó mucho porque me parece un muy buen complemento al tema, así que lo voy a compartir en mi clase de mañana, gracias.
Que tal Judith
Un gusto compartir acerca de estos temas y saber que les son de utilidad. Sería un gusto saber a que conclusiones llegaron.
Saludos desde México !!!!
Hola Claudia, soy estudiante uruguaya de la Licenciatura de Bibliotecología realizando un seminario sobre ALFIN en el que mañana veremos formas de evaluar los cursos de los programas de ALFIN.
Me encontré con tu artículo que me gustó mucho porque me parece un muy buen complemento al tema, así que lo voy a compartir en mi clase de mañana, gracias.