Es importante mencionar que a estas alturas del año, muchos nos vemos contagiados no sólo por los buenos deseos, sino que enfrentamos la necesidad de evaluar el [in]cumplimiento de los propósitos anuales y el recuento de aquello que sucedió en el tiempo transcurrido, entre otros motivos de tortura “navideña”. Sin embargo, es inevitable mencionar que por lo menos en el caso de México, dicho sentimiento se ve opacado por los apremiantes problemas sociales que nos acontecen y por las tragedias que han pasado a ser cotidianas monstruosidades. Ya Eduardo Galeano lo mencionaba a principios de año:

De La Jornada en línea el 28 de enero 2014
No quisiera que este último post del año parezca lúgubre, sino que sea leído más como un pequeño homenaje, una distinción con afecto y aprecio en recuerdo de algunos escritores latinoamericanos que en este 2014 se han adelantado en el camino, pero que han dejado una huella profunda de su talento.
- José Emilio Pacheco (m. 26 de enero). Admirado por su humildad, su sencillez y su amplia obra literaria, que abarcó la poesía, la novela y el ensayo. Fue distinguido con importantes reconocimientos, entre ellos el principal de las letras hispanas, el Premio Cervantes en 2009. Uno de sus trabajos más leídos, particularmente por la juventud, es la novela «Las Batallas en el desierto» (1981), en parte también por la famosa canción de Café Tacvba «Las batallas» gracias a la cual los adolescentes se acercan a Pacheco y tal vez sin saberlo a cantar el Bolero «Obsesión» de Pedro Flores: “Por alto que este el cielo en el mundo, por hondo que sea el mar profundo, no habrá una barrera en el mundo… que mi amor profundo no rompa por ti”. La «Enciclopedia de la Literatura en México» tiene disponible el audio de la radionovela que sobre esta obra realizó Radio Educación en 1989.

Foto: Rogelio Cuéllar | CNL-INBA
- Gabriel García Márquez (m. 17 de abril): Grande “Gabo”, nos hizo soñar y ayudo a poner la literatura latinoamericana en el mapa mundial, tan así que fue Premio Nobel de Literatura en 1982. Creador del «realismo mágico», gracias al cual hizo notar que podemos ver un lado maravilloso incluso en circunstancias no deseables. En sus libros nos enamoramos de Macondo y de las mariposas amarillas, la interminable espera de pensiones que no llegan, de amores imposibles y de muchos otros elementos fantásticos que como homenaje sus lectores llevamos ya grabados en nuestro ser. Rosa María Britton, novelista panameña dijo algo muy cierto: «Lo que él escribió lo va a leer todo el mundo por mucho tiempo, por muchos años y va a ser inmortal”. Hoy día vale la pena volver a escuchar su discurso “La soledad de América Latina”

Imagen tomada de Wikicommons
- Vicente Leñero (3 de diciembre). Periodista, escritor de novelas, obras de teatro, además de guionista de cine y fundador de la revista Proceso junto con Julio Sherer y Miguel Angel Granados Chapa, uno de los bastiones de la crítica política y social en México. Leñero escribió entre otras obras «El evangelio de Lucas Gavilán», «Pueblo rechazado», «Nadie sabe nada», y títulos que además ya forman parte del cine mexicano «Los albañiles» y «El Callejón de los Milagros», entre otros. El pasado 9 de junio CONACULTA le rindió homenaje por sus 81 años, ahí el especialista Alejandro Toledo señaló que “si en el Carlos Fuentes de La región más transparente vemos al país en que nos tocó vivir, en Leñero aparece el mexicano que nos tocó ser”.

Tomada de Wikicommons
- Juan Gelman (m. 14 de enero). Poeta, periodista y novelista argentino. Ganador también del Premio Cervantes en 2007, entre su vasta obra destacan «Carta a mi madre», «Salarios del impío» y El juego en que andamos. En su página web están disponibles los audios en su propia voz de la lectura de sus poemas durante recitales, algunos acompañado por excelentes músicos, o en audiolibros añadiendo más belleza a su obra.
Por supuesto yo no soy una crítica literaria, yo sólo soy una lectora que hoy es bibliotecaria y que leía más antes de trabajar en una biblioteca, que ahora que paso ahí más tiempo que en mi casa. Afortunadamente en mis años universitarios pude disfrutar varias obras de estos grandes y es desde ese lugar, el del lector común, desde el que hago este recuento. Continuando con este pequeño homenaje recordemos que si es cierto que el mejor regalo para Navidad es un buen libro, podemos recurrir a la obra de estos cuatro grandes para consentir a nuestros seres queridos .
Estoy segura de que ellos también quisieran que este sencillo homenaje terminará con las siguientes frases: #TodosSomosAyotzinapa #NosFaltan43 y #YaMeCansé5