¿Para qué la necesita una biblioteca?
Básicamente porque brinda un servicio y éste sólo sirve cuando alguien lo utiliza. Si nadie sabe que existe una biblioteca ¿Cómo es que puede usarla?
Por otro lado, más práctico aún, las Unidades Informativas se sostienen por los aportes de los socios o subvenciones y para cualquiera de ambas opciones es necesario tener una biblioteca activa que justifique la inversión de dinero.
Otra razón, no menos importante, es para que los usuarios se acerquen y formen parte de su funcionamiento, para que se sientan parte de ella.
La prensa sirve para no quedar en el anonimato, para atraer a nuevos integrantes, fidelizar a los “habitués” y posicionar la biblioteca dentro de su comunidad.
¿Para qué necesita prensa un proyecto cultural?
Para que tenga un sentido y una razón de ser, para que llegue a quienes tiene que llegar y por supuesto también pueda recibir la ayuda que necesita para poder reeditarse.
Todos los bibliotecarios enfrentamos el imaginario colectivo de la biblioteca como espacio silencioso medio muerto con señoras de rodete. Pero es culpa nuestra. Por no hacernos buena prensa, literalmente. Ahora la gran incógnita es cómo hacerla.
- Pregunte en su entorno más cercano quién conoce su servicio o Institución. Puede hacerlo via encuesta o cómo más le guste. Por ejemplo: si usted está en una biblioteca popular puede salir a la calle, dar dos vueltas a la manzana preguntando en los negocios cómo llegar a la biblioteca, o en qué horarios está abierta, para ver el grado de conocimiento real que tienen de ella. Si está en una especializada, pregunte en un foro profesional de su área lo mismo, o si conocen qué material es accesible en ella.
- Una vez detectado el problema, es que podemos empezar a pensar cómo revertir la situación: informar que existimos y en qué podemos ayudarlo.
Usuarios y objetivos
Por otro lado luego de un buen estudio de comunidad y usuarios, se pueden definir los reales (quienes vienen) y lo potenciales (a quienes podríamos llegar).
Primero es necesario tener muy claro cual es el rol de nuestra Institución, por qué está ahí, en qué medida colabora en la comunidad a la que sirve.
Nuevamente existe una realidad y un potencial como poder atender las necesidades no sólo de los estudiantes sino de todos los vecinos, desde las mamás y los papás, a los abuelos, incluso a los bebés del barrio.
Esta introspección relacionada a los objetivos no se limita a los organizadores sino también involucra a los directivos, los usuarios y todos los empleados.
A partir de allí, de definir nuestros usuarios, vienen las preguntas:
¿Qué les gusta? ¿En qué participan?
Con esas respuestas, es imprescindible que se enteren lo que pensamos para ellos.
En ese sentido, debemos preguntarnos ¿Cómo se informan? ¿Cómo se comunican entre ellos? ¿Qué medios consumen?
De esta forma podremos llegar a ellos de forma efectiva, estando en los lugares donde ellos están, conviven, consultan.
Medios
Para concluir, es bueno repensar qué entendemos como forma de comunicación.
- Televisión: abierta y por cable, local, nacional, internacional, streaming (por internet).
- Radio: local, nacional, en línea.
- Diarios: locales, nacionales, internacionales. Gráfica en general: boletines institucionales, revistas, publicaciones especializadas en un tema (revistas de cine, historia, geografía, fotografía, salud, manualidades, etcétera), secciones en medios más abarcativos, revistas dominicales.
- El “boca a boca” es ciertamente el medio de comunicación más efectivo. Pero no es cuestión de esperar a que surja efecto mágicamente. La idea es generarlo. ¿Dónde se reúnen las personas a quienes quiero llegar? Por ejemplo, los vecinos se reúnen en los comercios, asambleas vecinales, reuniones de consorcio; las instituciones en consejos directivos; en los colegios y clubes en las reuniones de padres. A su vez es necesario detectar quién tiene la autoridad para dar un mensaje. Este ejemplo es muy claro en política. Cuando un gobierno quiere llegar a un barrio para presentarse lo hace a través de un vecino conocido porque genera confianza. Por el contrario cuando es la biblioteca la que quiere salir a hablar con el vecindario, si no es una persona conocida se encuentra enseguida con el prejuicio de que se quiere “vender” algo o que es una campaña política. Por eso es necesario tener presente quien es el portavoz: el cura, el intendente, la manzanera, la maestra, la directora (para hablar con docentes), etc
- Otras herramientas que sirven para dar visibilidad a una noticia como las carteleras (ya sea en una institución como también en la vía pública), los programas de espectáculos, los volantes y sin olvidar las más antiguas —no por eso menos efectivas— como son el teléfono, y la tarjetería postal.
- On line: redes sociales, foros, listas de discusión, blogs, páginas web
Hay más modernas, como mensajes de texto y hasta el digital signage (contenido digital y publicidad en pantallas como teléfonos móviles, carteles de led, plasmas. Se usa en señalética de museos, galerías, incluso bibliotecas ultramodernas)
En síntesis: sabiendo el para qué de mi servicio, conociendo a mis usuarios y ampliando sus posibilidades, es muy sencillo descifrar dónde promocionar la biblioteca. El cómo es otra historia … pero se los dejo para la próxima.
Carolina López Scondras – Bibliotecaria y periodista a cargo de la cuarta edición del curso de prensa para bibliotecas en la sociedad Argentina de la Información. (SAI)