En Colombia se ha empezado a quebrantar el silencio, parece que los bibliotecarios están asumiendo posiciones de participación política y ciudadana y quieren luchar por lo que les corresponde. Una muestra de ello, es el trabajo que viene realizando instituciones como la Biblioteca Nacional y algunos profesionales, quienes vienen confrontando iniciativas como estas que perjudican a las bibliotecas.
Me entusiasma ver como de a poco se van sumando profesionales y amantes de las bibliotecas para que estas sean tenidas en cuenta, para que a la hora de promover una reforma a una ley de derecho de autor, las bibliotecas también sean incluidas. Mejor dicho, podría darse lo que @maolibrarian comentaba en su post de hace un par de días como activismo; ¿acaso estaremos ante el despertar de una profesión que parecía estar en un letargo eterno?; mejor dicho, ¿ante la primavera bibliotecaria?
Entrando en materia, hace unos meses fue presentado como proyecto de ley al Congreso de Colombia la ley 306 de 2013, la cual modifica la actual ley de derecho de autor en Colombia y que como comenta @Hiperterminal en su wiki, afecta considerablemente la labor bibliotecaria. Esto ya ha sido un cuarto intento por tratar de implementar disposiciones y controles con elementos similares a la #LeySinde (España) o #ACTA; en Colombia se le ha denominado #LeyLleras por el ministro del interior de ese entonces, Germán Vargas Lleras, quien presentó el proyecto. Hasta ahora el proyecto ha caído varias veces y en el último intentó fue archivado por no alcanzar trámite legislativo; sin embargo, eso no quiere decir que todo quede ahí, el gobierno insistirá en su aprobación pues es uno de los compromisos adquiridos por Colombia para firmar el TLC con Estados Unidos. De todas formas, se le reconoce la apertura para conformar mesas de trabajo con personas y organizaciones civiles donde se discutirá algunos asuntos en cuantos a las excepciones de la ley, entre ellas hay una mesa para el sector bibliotecas.
A raiz de leyes como esta, algunas instituciones y personas (hay bibliotecarios) se unieron y crearon iniciativas civiles que buscan hacer frente a este tipo de cosas; un ejemplo de ello es @Redpato2, quienes lograron que sus puntos de vista fueran escuchados por el gobierno e incluso el desarrollo de las mesas de trabajo mencionadas sobre el tema de derecho de autor. Otro ejemplo claro, y que es más de nuestro interés, es el grupo de estudio en derecho de autor, el cual está conformado por bibliotecarios e interesados en las bibliotecas, una iniciativa que a mi modo de ver seguirá creciendo e incluso se extenderá a todo Colombia y latinoamérica.
No solo se debe rescatar lo que se viene haciendo en Colombia, también es importante hacer referencia al trabajo realizado por IFLA, pues ya son varios años de trabajo sobre el tema e incluso hoy en día contamos con un documento fundamental como lo es el “Tratado sobre excepciones y limitaciones para las bibliotecas y archivos”, el cual les dejo para que lo lean, analicen y discutan con sus colegas e instituciones.
Tenemos un reto y es que como bibliotecarios debemos estar al tanto de un tema tan importante como este que definitivamente afecta nuestra labor, por tanto se hace necesario que lean, se documenten, pregunten y se pronuncien sobre ello. Es la única manera de salir del letargo en el que se encuentran muchos que parecen autómatas.
Por último, quiero informarles que el próximo lunes 22 de julio a las 2 p.m. (hora colombiana), realizaremos un coloquio planeado por la Escuela Interamericana de Bibliotecología de la Universidad de Antioquia, sobre derecho de autor y #LeyLleras 4, en el que conversaré con David Ramírez (Bibliotecario colombiano @Hiperterminal) y Oscar Gómez (Abogado) sobre cómo afecta estos proyectos a nuestras bibliotecas y a la sociedad en general; así que los inivito a estar pendiente del streaming (pronto les daré el enlace) para que puedan contextualizar un poco más sobre el tema.
Como plus, quiero dejarles este video de las intervenciones de Pablo Arrieta (@Xpectro) y Carolina Botero (@Carobotero), dos de los referentes en el tema, en el Congreso colombiano cuando se presentó la #LeyLleras; podrán escuchar de manera sencilla lo que pasa y lo importante que es este tema.
Hola Jaider,
Me gusta como resumes la problemática, es el momento de que los profesionales de la información nos involucremos en discusiones de orden nacional y nos apropiemos de espacios políticos. No se si usaría el término de «primavera», porque este nació bajo el marco de movilizaciones y protestas populares, y desafortunadamente somos una minoría – usualmente relacionados con la academia- los que somos conscientes de la discusión en torno a los derechos de autor, pero si de un nuevo «despertar» necesario para el desarrollo epistemológico de la profesión, el cual tendrá una transformación social si se le sitúa en franco diálogo con la militancia.
Un abrazo.
Hola Daniel. Un gusto saludarte.
Agradezco tu comentario y pues tienes razón frente al origen del término, sin embargo creo que estamos ante un momento de «ruptura» -de despertar como lo mencionas- que podría cambiar las percepciones de nuestra profesión; hablo de primavera como la analogía para describir ese «re-surgir» que hace rato debió haberse dado y que ya no es posible aplazar más. Tenemos que se seguir luchando para cambiar muchas cosas, no solo en derecho de autor, sino en muchas de nuestras prácticas y posturas epistemológicas, ¿podríamos hablar entonces de una revolución social y paradigmática de la bibliotecología y las ciencias de la información? Un abrazo y seguimos en contacto.