Delicias de la vida bibliotecaria y un post con muchas preguntas
Hay una estructura. Siempre hay una estructura. Y uno está en alguno de sus peldaños, a veces en los de más abajo. Trabaja, aporta, suma, aprende, opina… ¿decide?
Situación: Una profesora me encarga un libro. Hay que revisar el presupuesto. Y cuando llegamos a Administración nos dice que: No deben pasar por biblioteca los pedidos de libros. Apa, interesante.Biblioteca no opina, solo guarda y presta.
¿Qué puedo decidir yo en la biblioteca? Y si no lo decido yo ¿quién?
Cuando las estructuras organizacionales nos cansan…
La relaciones entre sectores dentro de una organización pueden darse de distintas maneras, por ejemplo por afinidad o similitud de tareas, puede estar departamentalizada por productos y concentrada en resultados o una combinación de ambas centrada en proyectos.
El cambio fundamental del último tiempo ha sido el paso de la estructura vertical a la horizontal, es decir de una estructura jerárquica a una basada en procesos.
Pero a veces las estructuras complican tanto las cosas más sencillas, responder a cadenas de mando largas y complejas desgasta a los empleados, tanto como la comunicación truncada, con interferencias, mediada hasta más no poder. La falta de información, nunca inocente a mi entender, la falta de trabajo en equipo y al mismo tiempo la poca, o nula, autonomía individual (paradoja si las hay) o sea: no se hace nada.
Con respecto a la teoría les dejaré bibliografía, pero este post es más reflexivo, cuasi catártico si me lo permiten. Pregunto ¿dónde queda lugar para mi política de desarrollo de colecciones? ¿Desde cuando un bibliotecario no está capacitado para decidir que se compra en la biblioteca? No se si alguna vez les sucedió, me gustaría que me cuenten. ¿Es muy extraño pensar que si uno tiene una capacitación y una especialización quiere trabajar de eso de manera activa, aportando y siendo escuchado?. ¿Cuánto falta en este mundo para que nos miren y nos vean? Capaz sueño con el momento en que nuestros superiores digan “hay que preguntarle al bibliotecario/a…”
Bibliografía:
- Salazar, Adasfrancys. Estructuras organizativas y tipos de organigramas
- Thompson, Arthur A., A. J. Strickland, John Gamble, and Francisco Javier Davila Martinez. 2008. Administración estratégica: teoría y casos. México: McGraw-Hill.
- Diez de Castro, José. 2002. Administración de empresas: dirigir en la sociedad del conocimiento. [Madrid]: Pirámide.
Si bien en los ùltimos tiempos el rol y el perfil del bibliotecario han
ido mutando, en algunos àmbitos todavìa se tiene la idea de que es una
figura casi de adorno (generalmente con anteojos y rodete), que solo
sirve para pedir silencio y alcanzar un librito del estante. Aùn se
sigue preguntando «bibliotecaria? y para eso se estudia?».
Depende de
nosotros como profesionales darle jerarquìa a nuestra labor en el dìa a
dìa para derribar esos estereotipos obsoletos y reivindicar nuestra
profesiòn desde el ejemplo, para que cada vez sean màs las personas que
digan «vamos a preguntarle al bibliotecario, que en esto de la
informaciòn la tiene re clara…».